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El injerto



Es el método de multiplicación más complejo. Se realiza para que reciba el beneficio de alguna característica (vigor, resistencia, etcétera) presente en la planta soporte, pero no en la que se injerta. Existen diferentes clases de injerto, dependiendo del tipo de planta. De hecho, muchas variedades ornamentales, como la camelia y el rosal, tienen en el injerto su única forma de multiplicación.
Los meses que van de enero a marzo son los más propicios para realizar injertos en árboles frutales como el limonero

LABORES DEL INTERTO

El injerto consiste en insertar, una o varias veces, una pequeña porción de una planta en otra, para que se desarrolle y crezca a partir de ella. En este método están presentes dos partes:
• El portainjerto o patrón.
Es la planta soporte que habrá de recibir el injerto y que se mantiene enraizada en un medio de cultivo.
• El injerto o púa. Se trata de una porción pequeña de planta -yema o trozo de rama- que se mete en el patrón.
Para que tenga éxito un injerto, se debe producir una unión muy estrecha entre los tejidos de cada una de las dos plantas que se ponen en contacto. En general, se puede decir que cuanto más parecidas botánicamente sean ambas, más probabilidades habrá de que la unión o soldadura se logre. El injerto se realiza cuando la planta soporte y la que se va a injertar están en un momento concreto de su actividad vegetativa, por lo que esta técnica está su|eta a épocas muy concretas del año para que pueda realizarse. La falta de cuidados de una planta que ha sido injertada puede malograr la operación. En los primeros meses, es muy sensible tanto a una excesiva exposición al sol como a la falta de humedad.

TIPOS DE INJERTO

Injerto de aproximación

Consiste en poner en contacto dos ramas o tallos, que permanecen unidos lo más planas posibles. Una vez así preparado, se introduce entre la madera y una lengüeta de corteza que se levanta en un lateral del portainjerto. Para finalizar, se recubre el injerto y la lengüeta con una película de pasta fungicida.
Injerto de yema
Es uno de los tipos más empleados por su sencillez, facilidad de prendimiento y amplio periodo en que puede realizarse, ya que éste abarca todo el tiempo en el que el portainjertos está en crecimiento. Sin embargo, son dos las épocas más apropiadas para llevarlo a cabo: al principio de la primavera y durante los meses de agosto y septiembre. En el pnmer caso, las yemas que servirán de injerto estarán a punto de brotar, y en el segundo se encontrarán descansando y no brotarán hasta la próxima primavera.
Injerto de escudete Consiste en coger una yema con su corteza correspondiente en forma de escudo, e introducirla bajo los labios de la corteza del patrón, que se han levantado mediante una incisión en forma de T. La práctica del injerto de escudete comprende tres momentos distintos:
• Obtención del escudete con su yema.
• Preparación del patrón.
• Colocación y atado del injerto y el patrón. El injerto en escudete es muy seguro y tiene más probabilidades de éxito si se realiza en los meses de agosto y septiembre. Este método se utiliza sobre todo para los rosales.

Injerto lateral de púa

El injerto de hendidura se realiza sobre todo con los árboles fruíales, como el cerezo de la foto.
También llamado de costado, es un método sencillo que se realiza en verano, cuando la corteza del portainjerto se separa sin dificultad. Esta variante se emplea con distintas especies de frutales. La ramita a injertar o púa (llamada en pico de flauta o cuña), que debe incluir dos yemas, tendrá una medida de 8 a 10 centímetros. Se corta en forma de cuña el extremo que se introducirá en el patrón, rebajándolo por las caras opuestas del tallo y hacia su centro, y dejando las superficies de ambos cortes
a sus respectivas plantas hasta el momento en que se produce la soldadura. Este injerto se utiliza, por ejemplo, para consolidar setos protectores, pero es con la camelia donde resulta más representativo.
Injerto de la camelia La época más adecuada para realizarlo es en primavera. El portainjerto será una planta de camelia obtenida de semilla de la variedad que interese injertar, debiendo ser de un grosor similar al que presenta el tallo del patrón. De las partes de la rama que se pondrán en contacto se retira una tira de corteza (el corte tiene que ser limpio y se deberá dejar una superficie plana). Se unen las dos ramas por los puntos descortezados y se fijan con una cuerda de rafia o cinta para injerto.

Injerto de púa

En este caso, el injerto que se mete en el patrón es un trozo de rama, con una o varias yemas, sacado de la planta que se quiera multiplicar, Esta modalidad presenta muchas variantes. Se mete el extremo tallado de la ramita en el corte abierto en el portainjerto, sin llegar a introducir toda la zona descortezada: unos tres milímetros deben quedar fue/a, pues ayuda a la soldadura. Con cuerda de rafia o cinta adhesiva de injertar, se cierra la incisión abierta en el portainjertos y en la que ha quedado metida la púa Finalmente, puede recubrirse la atadura con una impregnación de pasta fungicida.


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