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El injerto



LABORES DEL INGERTO

El injerto consiste en insertar, una o varias veces, una pequeña porción de una planta en otra, para que se desarrolle y crezca a partir de ella. En este método están presentes dos partes:
• El portainjerto o patrón.
Es la planta soporte que habrá de recibir el injerto y que se mantiene enraizada en un medio de cultivo.
• El injerto o púa. Se trata
de una porción pequeña de
planta -yema o trozo
de rama- que se mete en el patrón. Para que tenga éxito un injerto, se debe producir una unión muy estrecha entre los tejidos de cada una de las
dos plantas que se ponen en contacto. En general, se puede decir que cuanto más parecidas botánicamente sean ambas, más probabilidades habrá de que la unión o soldadura se logre. El injerto se realiza cuando la planta soporte y la que se va a injertar están en un momento concreto de su actividad vegetativa, por lo que esta técnica está su|eta a épocas muy concretas del año para que pueda realizarse. La falta de cuidados de una planta que ha sido injertada puede malograr la operación. En los primeros meses, es muy sensible tanto a una excesiva exposición al sol como a la falta de humedad.

Injerto de púa
En este caso, el injerto que se mete en el patrón es un trozo de rama, con una o varias yemas, sacado de la planta que se quiera multiplicar, Esta modalidad presenta muchas variantes. Se mete el extremo tallado de la ramita en el corte abierto en el portainjerto, sin llegar a introducir toda la zona descortezada: unos tres milímetros deben quedar fue/a, pues ayuda a la soldadura. Con cuerda de rafia o cinta adhesiva de injertar, se cierra la incisión abierta en el portainjertos y en la que ha quedado metida la púa Finalmente, puede recubrirse la atadura con una impregnación de pasta fungicida.

Injerto lateral de púa
El injerto de hendidura se realiza sobre todo con los árboles fruíales, como el cerezo de la foto.
También llamado de costado, es un método sencillo que se realiza en verano, cuando la corteza del portainjerto se separa sin dificultad. Esta variante se emplea con distintas especies de frutales. La ramita a injertar o púa (llamada en pico de flauta o cuña), que debe incluir dos yemas, tendrá una medida de 8 a 10 centímetros. Se corta en forma de cuña el extremo que se introducirá en el patrón, rebajándolo por las caras opuestas del tallo y hacia su centro, y dejando las superficies de ambos cortes.

Injerto de yema
Es uno de los tipos más empleados por su sencillez, facilidad de prendimiento y amplio periodo en que puede realizarse, ya que éste abarca todo el tiempo en el que el portainjertos está en crecimiento. Sin embargo, son dos las épocas más apropiadas para llevarlo a cabo: al principio de la primavera y durante los meses de agosto y septiembre. En el primer caso, las yemas que servirán de injerto estarán a punto de brotar, y en el segundo se encontrarán descansando y no brotarán hasta la próxima primavera.
Injerto de escudete Consiste en coger una yema con su corteza correspondiente en forma de escudo, e introducirla bajo los labios de la corteza del patrón, que se han levantado mediante una incisión en forma de T. La práctica del injerto de escudete comprende tres momentos distintos:
• Obtención del escudete con su yema (6).
• Preparación del patrón (7).
• Colocación y atado
del injerto y el patrón (8). El injerto en escudete es muy seguro y tiene más probabilidades de éxito si se realiza en los meses de agosto y septiembre. Este método se utiliza sobre todo para los rosales.



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